Siempre quise ser como mi hermana, la grande, la que todo podía, la que no le temía a nada.
Cuando eramos unas peques yo era retebruta, algo se me ha quitado, no mucho, pero algo. Total que todos los niños y niñas de la escuela se aprovechaban de mi porque era bie dejada y bien tímida, así que llegaba Nor que estaba bien grandota para su edad y se ponía en su lugar a los ches escuincles que me hacian la vida miserable. Al regresar a la casa mi ama nos daba de comer y luego a jugar! Nor se trepaba a lo mas alto de los árboles y yo no podía seguirla, porque me daba miedo, todo me daba miedo. Así que la veía desde abajo, colgada de las ramas, balanceandose; luego corría, patinaba, andaba en bici y todo lo hacía bien, era tan agil y yo tan torpe. Quería ser como ella.
De mas grandes ella se veía tan guapa y con super cuerpazo, era bien deportista y bien mula, bien atrabancada y me impresionaba que fuera tan aguerrida. Y yo tan miedosa y ni me atrevía a hablar o a contestarle a los maestros ni nada. Un día me sentía mal en la escuela, tenía un cólico mega de esos que me dan pero mas fuerte, porque de chavita era mucho peor, vomitaba del dolor, pero bueno, así andaba y la méndiga vieja de la enfermería no me quería dar medicina ni nada, y no se como aparecio mi hermana y se le puso a la tipa y le dijo hasta de lo que se iba a morir pero que me atendiera ya, y yo casi desmayada del dolor. Total que me dieron medicina pero reportaron a mi hermana por mal comportamiento. Claro que mi mama bien diplomática los mando a volar y le dió su lugar a mi hermanita, siempre salvandome.
Así pasaron los años y yo tenía en mente constantemente que quería ser tan aguerrida y valiente como Nor, sin miedo a la vida. Y cuando me ví sola sin su protección empece a valerme por mí sola, me acuerdo muy bien cuando me gritoné con la Directora Comercial en mi primer trabajo, yo apenas y era asistente de compras, pero la puse en su lugar, en paz descanse, je. También a los proveedores me les puse brava para conseguir buenas negociaciones, y a los méndigos gerentes de tiendas que eran colmilludísimos y me agarraron de bajada en la primera junta que dí, pero a la segunda, con ayuda de mi jefa, me puse a todos en su sitio. Y de ahí pa' delante aprendí poco a poco a darme mi lugar.
Cuando deje ese trabajo me fui de viaje, de mochilazo, sola, unos meses por Europa. Y me sentí como veía yo a mi hermana, libre y sin miedo a la vida, arriesgada e intrépida. Así me fui haciendo de cualidades como las de mi hermana, la grande, la que todo lo podía.
Los años han pasado y gracias a Dios cada día me siento mejor, mas contenta. Cada día hay problemas nuevos, desafíos que superar, y una vida llena de alegría y regalos tan grandes y sencillos como tomar un rico café, como caminar bajo un cielo nublado. Y yo agradezco a la vida que haya sido tan buena conmigo y que me haya dado una hermana que me puso un ejemplo y un estandar tan alto de alcanzar para mí.
Dime Nor donde estas ahora, que fue lo que pasó, que te cambio? Dime porque dices que quieres ser como yo cuando seas grande, cuando solo soy como tu cuando eras chica?
Tu hermana que te quiere
miércoles, septiembre 24, 2008
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3 comentarios:
pus esque la vida da vueltas. Y a veces te toca estar abajo y a veces arriba.
Lo importante es que se tienen la una a la otra :)
besos
babas... me hiciste llorar.
es que asi como la mula no era arisca, sino que la hicieron a palos, asi a las fierecillas a veces nos doman.
... pero como dice jorge, la vida da vueltas, y ya me vendrá una subida de nuevo
Te estoy leyendo desde Dublin querida niña Caos y tu relato es conmovedor...
disculpa que no pude buscarte antes de irme pero te imaginaras que tenía mil cosas encima... pero bueno desde esta tierra maravillosa te mando un abrazo y te recuerdo que no te olvido, ok?
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